Que no se nos olvide.
Los ángeles quedaron como demonios, y los demonios se convirtieron en mitos
Un cuento que nunca se contó
Las lágrimas cayeron al vacío, junto con nuestra inocencia
Sin gloria, sin consuelo, sin paz
Las palabras son espejismos de la realidad
El tiempo es una dimensión traicionera, parece constante mientras varía y nos deja atrás
Creíamos que seguíamos siendo niños, y ahora las arrugas y las heridas abiertas pueblan nuestros corazones
¿Cuándo será nuestro momento de renacer?
¿Cuándo se sabrá la verdad?
¿Por qué no se debe confiar?
Mitos: No son demonios, no son ángeles, son seres verdaderos y están con nosotros, compartiendo nuestra posición, tiempo y aire
Demonios: No son mitos, no son etéreos. Son de carne y hueso
Ángeles: No son malvados, no sólo son santos, son también humanos, y compartimos un corazón.
Pronto me reuniré con ustedes.